Análisis espacial

LA ERA INFORMACIONAL Y SUS CONSECUENCIAS ESPACIALES

Prof. Blanca María Isabel Gioria

Departamento de Geografía, Facultad de Humanidades,

Artes y Ciencias Sociales, Universidad Autónoma de Entre Ríos.

Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Católica de Santa Fe.

I) Introducción

La tecnología, y su avance, ha acompañado al ser humano a través de los tiempos. Si se consideran las diferentes etapas en las que se divide el estudio de la Historia, se observa que éstas se nominan en función de la tecnología que predominaba en cada actividad y de las técnicas con la que aquellos seres fabricaban sus utensilios: Edad de Piedra, Edad de Bronce, Edad de Hierro… Hoy, en la Edad de la Informática, las personas siguen fabricando herramientas, aunque, de alguna manera, las herramientas también lo fabrican a ellos.

Tecnología y sociedad, tecnología e individuo, son expresiones que relacionan los términos de manera dialéctica, de tal modo que no se puede estudiar los diferentes aparatos tecnológicos de nuestra época sin mirar, a la vez, la organización territorial y social y los seres que los ven nacer y que se ven influidos por su presencia.

Se parte de un concepto básico que vertebra el contenido y el propósito de esta investigación: el eje del saber geográfico lo constituye el análisis del espacio geográfico, y lo que modifica ese espacio son las acciones humanas, capaces de generar nuevas formas. La idea conductora es que cada cambio tecnológico reorganiza la sociedad en sus funciones, formas y estructura.

Si el espacio geográfico es un sistema formado por un conjunto inseparable de objetos y de acciones (Santos. 1978), como todo sistema, si un elemento se transforma el resto también se modifica. Llevado a nuestro tema, si las acciones de la sociedad cambian por el surgimiento de nuevas tecnologías, la configuración espacial también lo hará. Ese cambio se vuelve una causal decisiva.

En la última década las transformaciones de la sociedad mundial han tenido una dinámica sin precedentes, y el territorio –en sus funciones, formas y estructura– no permanece ajeno a dichos cambios. Precisamente, para el geógrafo argentino Juan Roccatagliata: …“los analistas de los problemas territoriales y los planificadores le han dado gran importancia a las formas y estructuras territoriales, lo visible del espacio geográfico, pero han atendido poco a los procesos sociales: lo invisible, espacialmente hablando, siendo esos procesos los fenómenos que producen las formas y estructura en el territorio. En definitiva, el espacio refleja en su organización las características funcionales de la sociedad que lo ocupa: un cambio social implica también un cambio espacial. Así como existieron una modalidad de ocupación y usos del espacio en la sociedad medieval, en la agraria y en las distintas etapas de la sociedad industrial, en la sociedad del conocimiento, (y agregamos, de la información) a la cual estamos ingresando aceleradamente, traerá consigo una nueva lógica espacial.” (Roccatagliata.2001: 55).

Es eso invisible, intangible, espacialmente hablando, lo que se investigará. Se quiere llegar a dilucidar las nuevas formas, generadoras de nuevas estructuras en el espacio geográfico, a partir del uso de nuevas tecnologías: concretamente de las tecnologías de la información y comunicación (T.I.C.).

La profunda reestructuración que genera la organización económica, social y política de las sociedades, bajo el impacto del vertiginoso avance de la revolución técnico-científico-informacional (Santos.1996) y de los procesos de internacionalización del capital, ha ido afirmando una nueva lógica espacial, creando nuevas formas que, recién ahora comienza a observarse si alteran las relaciones sociales, la dinámica de las fuerzas productivas y la configuración del espacio geográfico. La reconversión actual del territorio responde, en gran medida, a la ciencia aplicada al espacio, la tecnificación, y la información. Estos cambios tienen en el conocimiento, y en el éxito abrumador de los medios de comunicación, los elementos explicativos esenciales.

En buena medida, la clave para comprender muchos de los acontecimientos que definen al mundo de nuestros días debe buscarse en los constantes avances producidos en el control y la invención de nuevos mecanismos para tratar la información y la comunicación.

El interrogante que se plantea es: ¿de qué manera el uso de nuevas tecnologías de la información y comunicación influye en la construcción del espacio geográfico? Para lo cual, la hipótesis que se formula es que las nuevas formas espaciales devienen de:

a)      la facilidad y velocidad en el acceso a la información;

b)      las diferentes formas de trabajo, comercio y servicios que generan,

c)      la velocidad en la generación de conocimientos;

d)      las nuevas relaciones sociales.

II) Desarrollo

A.- Facilidad y velocidad en el acceso a la información

La era informacional, centrada en torno a las tecnologías de la información y comunicación, está modificando la base material de la sociedad a un ritmo acelerado. Con el desarrollo de la comunicación electrónica se disocia la proximidad espacial y posibilita realizar, a la distancia, diversas funciones de la vida cotidiana, como trabajo, compras, entretenimiento, salud, educación, servicios públicos y demás. Esto es posible a través de Internet que, para Manuel Castells, “no es simplemente una tecnología; es el medio de comunicación que constituye la forma organizativa de nuestras sociedades, es el equivalente a lo que fue la factoría en la era industrial o la gran corporación en la era industrial. Internet es el corazón de un nuevo paradigma sociotécnico que constituye en realidad la base material de nuestras vidas y de nuestras formas de relación, de trabajo y de comunicación. Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad en que vivimos”.[1]

1. – ¿Qué es Internet?

Cada vez más, acontecimientos, descubrimientos, colaboraciones, eventos artísticos, amistades, encuentros, disputas, debates, producciones de software, propuestas creativas, juegos multiusuarios, etc. suceden en Internet, pero no suceden “también” en Internet, sino que “sólo” en Internet. La manera de participar, enterarse, sacar partido de ellos es estar allí, tener presencia en Internet. Pero, ¿Qué es Internet?

Internet, definida como la red de redes, es básicamente un sistema por el cual millones de computadoras distribuidas por el mundo pueden interactuar mediante el uso de líneas telefónicas y satélites. Esto significa que una persona puede desde su computadora personal, o desde la que utiliza en su ámbito de trabajo, buscar información en otras computadoras, ya sean de empresas comerciales, instituciones educativas, culturales o científicas, organizaciones gubernamentales y privadas, así como intercambiar información con cualquier usuario que esté conectado a la Red.

Hoy día, el gran desarrollo de la “red de redes” o “meta-red”, Internet, ha dejado de ser un tópico eminentemente técnico y se consolida como una herramienta de trabajo, fuente de información y entretenimiento, cuyo alcance está penetrando la estructura interna de la sociedad, redefiniendo las fronteras entre lo posible y lo deseable para la industria y el intercambio comercial, e impulsando transformaciones tecnológicas, sociales, políticas y culturales.

Internet es una interconexión de computadoras a nivel local, nacional y mundial, que intercambian información utilizando un protocolo común (TCP/IP)[2], independientemente del tipo de computadora que sea y del sistema operativo que utilicen. Observando la evolución de Internet, permite visualizar algunas probabilidades de crecimiento y penetración en los actuales sistemas de información, que en el futuro podrían conducir a una gran superautopista mundial de información.

Una de las características fundamentales de esta era es la inmediatez de las comunicaciones. Lo que Harvey denomina la “compresión espacio–temporal” (1998:267) para hacer referencia a los resultados de los procesos que generan esta revolución y que obliga a modificar la representación del mundo.

Esa inmediatez se logra usando un vehículo de comunicación multimedia, mundial, veloz, asequible a casi todas las economías, difícil de controlar por gobiernos y particulares, llamado Internet. Supone una auténtica y no acabada revolución en las comunicaciones (como fue la prensa, la fotografía, el teléfono, la radio, la televisión, el fax) porque contiene todos estos medios, textos, sonidos, imágenes con o sin movimiento, difundiéndolas instantáneamente.

Otra de sus características es la sobreoferta de información. Existe en Internet información sobre todos los temas que puedan ser de interés social, para todos los gustos, todas las edades y sexos.

1. a – Número de usuarios: la explosión de Internet

Internet, es ciertamente un Nuevo continente, como muchos lo definen. Su ocupación apenas ha comenzado y avanza aceleradamente. Y ya tiene dimensiones gigantescas. Internet es un laberinto de ordenadores continuamente interconectados y de conexiones temporales que crean los usuarios al conectarse. Los primeros se llaman ordenadores centrales. Estos ordenadores centrales son el sistema nervioso de Internet y lo mantienen vivo encaminando el tráfico, intercambiando correos electrónicos, y haciendo posible acceso a la información. Estos ordenadores permanentemente conectados a Internet hacen posible que los miembros de la sociedad puedan navegar en ella, y han sido llamados “internautas” o “cibernautas”.

El “mundo” Web[3] de Internet es el fenómeno tecnológico de masas más espectacular de toda la historia. Aún más, sociológicamente hablando es el fenómeno de masas “concreto” no bélico de más rápido crecimiento de la historia, por el número de afectados y por la velocidad con la que está creciendo.

Unos pocos datos evidenciarán esa velocidad. Internet comenzó su vida en 1969 conectando entre sí a 4 ordenadores. Y fue dando sucesivos saltos de gigantesca progresión geométrica: en 1974: 62 ordenadores; 1983: 562;  1986: 5.089;  1988: 56.000; octubre de 1990: 313.000;  julio de 1991: 535.000;  enero de 1993 más de un millón trescientos mil de “hosts”[4] (1.313.000). Pero, en los cinco años siguientes se multiplica por 22, y llegan a ser casi treinta millones (29.700.000) en enero de 1998. Saltaron a cuarenta y tres millones (43.230.000) en enero de 1999. Se contabilizaron más de setenta y dos millones (72.398.092) en enero del 2000. Y pasaron el centenar de millones (109.574.000) en enero del año 2001, para, en julio del mismo año, llegar a ciento veinticinco millones (125.888.187)[5].

La estimación del número de internautas es difícil, y sus resultados deben manejarse con cautela. Con esa cautela, sin embargo, es significativo que para agosto del año 2001 NUA Internet Surveys haya estimado en más de quinientos millones (513.400.000) los internautas; y, para setiembre del 2002 esa cifra asciende a seiscientos cinco millones, (605.600.000), un aumento del 15 % en un año. De todas maneras, aunque se habla de un crecimiento explosivo, apenas alcanza a representar el 10% de la población mundial. Es decir, en treinta años surge un fenómeno que involucra al 10 % de la población del mundo, pero sus consecuencias impactan en casi la totalidad del planeta. Si es tan poca la proporción de conectados a La Red con respecto a la población mundial, ¿por qué se pondera tanto este fenómeno? ¿Qué importancia tiene una tecnología utilizada apenas por el 10 % de la población mundial? ¿No se la estará sobrestimando? En este punto es donde se hace pertinente la objeción a los métodos meramente cuantitativos. Internet es una inter-redes que une a millones de usuarios y, por ende, se transforma en vía de inter-acción de aquellos. Pero no es simplemente interacción entre millones de personas y grupos sociales homogéneos e idénticos. Si se habla únicamente en términos de números, donde cada persona conectada es simplemente eso, un número, entonces se vacía de contenido a quienes están a cada lado de una terminal; se olvida que tienen características particulares, rasgos culturales distintos, posiciones heterogéneas en la sociedad, distinta capacidad de decisión y de operar políticamente, desigual poder económico, etc. Es por ello que, a pesar de que numéricamente los cibernautas representan una minúscula proporción de la población mundial, su importancia en el plano cualitativo es la que hace a este fenómeno significativo al efecto de explicar los impactos en la sociedad. La pregunta no es “cuántos” son los conectados, sino “quiénes” son.

Para ello, tomar las cifras por áreas, y, también la velocidad del crecimiento de Internet por zonas geográficas es un dato básico. Si se comparan las cifras que la NUA Internet Surveys estimaba para agosto del 2001 y setiembre del 2002 se evidencia que entre EEUU, Canadá, Europa y el este asiático, concentran más del 90 % de los internautas, y sabemos que en estas áreas se concentra el mayor volumen de producción de bienes, de Producto Bruto del mundo, de información, y de poder financiero. En contraposición se aprecia la escasa presencia del resto del mundo.

En el este asiático se observa la mayor tendencia de crecimiento, un 47 % en un año, siguiéndole Europa con 39 %. En cambio, EEUU y Canadá, muestran como que han llegado a una meseta de crecimiento. La participación de nuestros países resulta aún incipiente en la comunicación por redes, Latinoamérica, indica un crecimiento lento, y más aun África. En Oriente Medio, el porcentaje de internautas con respecto al total, es ínfimo. Se supone que es por los hechos bélicos de público conocimiento.

La tasa de crecimiento de ordenadores disminuyó en el 2000, posiblemente a causa de la debilitación de la economía llamada «economía.com». Los sufijos más populares son «.com» (punto com), con 33 millones, y «.net» (punto net), con 23 millones que, juntos, representan un 60% de todos los ordenadores centrales. El sufijo de país con más ordenadores centrales es el de Japón (.jp), que contaba 3,4 millones en julio de 2000.

El número de internautas según la distribución geográfica es la siguiente:

Cuadro Nº 1: Número de internautas por zonas geográficas.

agosto 2001

setiembre 2002

Zonas Geográficas

Cantidad de internautas

% del total

Cantidad de internautas

% del total

% del crecimiento

Total de internautas en el mundo

513.380.000

605.600.000

15.0 %
Canadá y USA

180.680.000

35.3 %

182.670.000

30.0 %

2.15 %

Europa

154.630.000

30.0 %

190.910.000

31.4 %

39.00 %

Asia/Pacífico

143.940.000

28.0 %

187.240.000

30.9 %

47.00 %

Latinoamérica

25.330.000

5.0 %

33.350.000

5.5 %

9.00 %

Africa

4.150.000

0.8 %

6.310.000

1.4 %

2.35 %

Oriente medio

4.650.000

0.9 %

5.120.000

0.8 %

0.50 %

Fuente: http://www.nua.ie/surveys/how_many_online/index.html

Se menciona, también, un estudio de Cyveillance (Midiendo a Internet”, “Sizing the Internet) publicado en julio del 2000, que muestra más de 2.100 millones de páginas accesibles en la Web. El estudio también afirma que en la Web crecen 7 millones de páginas cada día[6]. Actualmente solo el buscador Google ofrece más de tres mil millones de páginas a febrero del 2003, lo que confirma el crecimiento anunciado por Cyveillance. La explosión de Internet, su fantástico crecimiento, tiene que ver sin duda con los excepcionales servicios que proporciona. Pero, también el abaratamiento de los costes de las comunicaciones lo ha hecho posible.

El Informe anual de 1999 del P.N.U.D. (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) compara el ejemplo “del importe que sale enviar un documento por correo y el tiempo que tarda en llegar con el uso del correo electrónico que, no sólo cuesta menos sino que emplea pocos minutos”. Ese Informe del PNUD subraya, además, que el avance de la productividad de Internet ha sido también excepcional.

En los primeros años de este nuevo milenio, casi todos los países están conectados a Internet. Actualmente, menos de media docena de economías no están conectadas, principalmente por motivos políticos. La ventaja de Internet es que, desde la primera conexión, y por muy lenta que sea, ofrece todo lo que tiene. También es importante ser el primero. De los primeros países que se conectaron a Internet (Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Noruega y Suecia), todos, salvo Francia, están entre los diez países con mayor penetración de la misma.

1. b- Índice de Imperativos de la Información

En el afán por conocer cómo se estructurará el nuevo mapa social en esta sociedad post-industrial, el profesor español Alfons Cornella[7], establece una ecuación para medir el grado de incorporación a la sociedad de la información.

Para Cornella, la sociedad de la información resulta de multiplicar la “economía de la información” por la “cultura de la información”, e insiste en que se trata de una multiplicación y no de una sumatoria, porque si falta una de estas dos variables en la interpretación, no existe sociedad de la información.

Por economía de la información define toda la infraestructura tecnológica necesaria para dar y recibir información a través de la computadora y de las telecomunicaciones.

La infraestructura de la información se relaciona con el número de computadoras, proveedores de Internet, host de Internet, software, hardware, acceso a teléfonos, falla de teléfonos, tenencia de fax, celulares, satélites, etc.

La cultura de la información está relacionada con la capacidad de los individuos para aprovechar estas tecnologías. Aquí se mide el índice de la población escolarizada, número de universitarios, técnicos, uso de bibliotecas, nivel de lectura de prensa, etc.

Como una manera de evaluar esta situación, las Naciones Unidas contemplan en su Informe de Desarrollo Humano 2001, el Indice de Adelanto Tecnológico (I.A.T.). En él se trata de reflejar en qué medida un país está creando y difundiendo la tecnología y construyendo una base de conocimientos humanos y, por ende, su capacidad para tomar parte en las innovaciones tecnológicas de la era de las redes.

El I.A.T se centra en cuatro dimensiones de la capacidad tecnológica:

s         Creación de la tecnología: comprende las patentes concedidas a residentes por millón de personas y el ingreso recibido en dólares en el país por concepto de regalías y licencias.

s         Difusión de las innovaciones recientes: que incluye número de personas anfitriones en la Internet, y el % del total de exportaciones correspondientes a productos de tecnología.

s         Difusión de antiguas innovaciones: toma en cuenta cantidad de teléfonos fijos y celulares cada mil personas, y el consumo de electricidad en kilovatios – hora per cápita.

s         Conocimientos especializados: considera el promedio de años de escolarización (15 años y más), y la tasa bruta de matriculación terciaria en ciencias.

Los resultados muestran un mapa con grandes disparidades y cuatro grupos de países en el que los valores del Indice de Adelanto Tecnológico oscilan entre un máximo de 0,744 en Finlandia y un mínimo de 0,066 en Mozambique (Los valores fluctúan entre 1 y 0, mientras más cercano a 1 sea el valor del índice, más próximo se encuentra ese país de alcanzar un I.A.T. óptimo).

Sin embargo, las tecnologías de la información están evolucionando aceleradamente, lo que podría generar cambios violentos en los próximos tiempos porque, aunque resulta crucial el acceso masivo a líneas telefónicas y a computadoras personales, la base tecnológica no pareciera ser una barrera infranqueable; el máximo obstáculo pareciera radicar en la dimensión social, ya que resulta muy complejo desarrollar una clase profesional capaz de aprovechar estas nuevas tecnologías.

Al considerarse que el progreso de los países está impulsado por la tecnología informática, es importante conocer los estudios que brindan esa información. En nuestro país se comienza a intentarlo. En el cuestionario del Censo Nacional efectuado por el INDEC en noviembre del 2001, en el apartado “Vivienda” se contempló el equipamiento del hogar y se registró  los hogares que poseen computadoras. En la pregunta 24 menciona ”¿Tiene computadora con conexión a Internet?, computadora sola?.

Cuadro Nº 2: Hogares que tienen computadoras

Bienes que dispone

Ciudad de Buenos Aires

% del total

Provincia de Santa Fe

% del total

Provincia de Chaco

% del total

Hogares

1.024.231

872.132

238.100

Tiene computadora con conexión a Internet

278.983

27

64.653

7

6.488

3

Tiene computadora sin conexión a Internet

145.322

14

96.769

11

16.005

6

No tiene computadora

599.926

59

710.710

82

215.607

91

Fuente: http://www.indec.mecon.gov.ar .Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas del año 2001

En el cuadro Nº 2 se comparan los datos de los hogares que tienen computadora con conexión a Internet, sin conexión y los que no tienen computadora, de la ciudad de Buenos Aires, Provincia de Santa Fe y la Provincia del Chaco. Como se puede observar en los porcentajes, a medida que nos alejamos del área metropolitana, disminuyen los hogares que están conectados a Internet. En la ciudad de Buenos Aires predominan los hogares que tienen computadora para estar conectados a la red. Distinta es la situación de las provincias, que el número de hogares conectados es inferior a los que disponen de computadoras. Estos datos demuestran que la población conectada se encuentra en el nivel más alto de la escala social, con mejor nivel de vida, que cuenta con buena instrucción. Es decir que el uso de esta herramienta es un elemento más de diferenciación social, inherente a la posición social alta o media alta. El porcentaje de hogares que aún no tienen computadora es casi un 60 % en la ciudad de Buenos Aires, y un 80 y 90 % en las otras dos provincias, muy alto, si se pretende alcanzar una capacidad tecnológica acorde a los tiempos actuales.

La tecnología informática define e impulsa la nueva era, rediseña el marco que se utiliza para describir la realidad. Todas las cuestiones importantes del hombre se pueden convertir en problemas informáticos. Todo está interconectado, es complejo e interdependiente, razón por la cual la efectividad de los sistemas descansa en la seguridad y protección de la comunicación. En ese sentido, las inversiones que cada país, provincia o municipio haga en infraestructura social, en comunicaciones y en computación, en la próxima década, determinarán si la nueva era satisfacerá las expectativas, o simplemente servirá como una división más entre áreas centrales y periféricas.

2.- Internet y las nuevas formas de producción

La esfera de la información, los medios y la telecomunicación se han convertido en la matriz capital de modelos y valores, de iniciativas y pautas. En ese espacio se enfrentan las viejas instituciones y las nuevas prácticas, y de esa interacción conflictiva están emergiendo otros modos de economía, política, cultura y sociedad. Al observar las T.I.C., y la transformación social que éstas provocan, se pasa a reflexionar sobre las alternativas de uso de Internet para mostrar como la  facilidad y velocidad en el acceso a la información impacta en el campo productivo. Como toda herramienta, su utilidad depende de cómo, quién, y para qué se usa, y de los intereses que represente quien esté a cargo de sus aplicaciones.

El uso de Internet se lo puede centrar en dos aspectos:

a) En el conocimiento de los diferentes instrumentos que Internet provee: listas, correo, sitios, páginas, portales, bases de datos, navegadores, los diversos programas y aplicaciones, entre muchos otros.

b) En el manejo de esa abrumadora información que se nos brinda. Es decir, tener la habilidad de saber qué hacer con la información. Cómo combinar Internet con otras tecnologías más tradicionales, con qué recursos, en qué momento, a cargo de quién, para quién y todas las otras reflexiones que implica una estrategia de uso.

De este modo, la imposibilidad de acceder a Internet por parte de vastos sectores de la población no tiene sólo un carácter meramente económico. Esta tecnología implica también un conjunto de códigos culturales (lenguajes, conocimientos técnicos mínimos) que se sustentan, a su vez, sobre otros a un nivel más básico, como ser: cosmovisión del mundo, y formas de relacionarse con la tecnología, sin los cuales se torna más difícil entrar al mundo del ciberespacio. Por más que el software sea diseñado de forma tal que su aprendizaje y manejo sea más fácil y rápido para los usuarios, sean adultos o niños, vivan en Arabia Saudita o Argentina, tengan un mayor o menor grado de dificultad durante los procesos de aprendizaje, deberán compartir un cierto número de códigos y pautas culturales mínimas. Por ejemplo: no basta con acceder económicamente a una computadora; se necesita un cierto grado de alfabetización, saber lo que es una computadora, una cierta visión acerca de este tipo de tecnologías, alguna noción espacial y temporal en lo que se refiere a la navegación en Internet[8], etc.

2. a – Las empresas e Internet

Pasando al plano productivo, la revolución de la tecnología de la información ha sido útil para llevar a cabo un proceso fundamental de reestructuración del sistema capitalista a partir de la década de los ochenta. En el proceso, esta revolución tecnológica fue remodelada en su desarrollo y manifestaciones por la lógica y los intereses del capitalismo avanzado, sin que pueda reducirse a la simple expresión de tales intereses.

Según M. Castells la economía actual presenta tres grandes características: es informacional, es global, y funciona en red. Se toma para comentar únicamente la característica informacional.

Información y conocimiento son las variables decisivas en la productividad y en la competitividad. Por tanto, para empresas, regiones o países, estas dos variables, (productividad y competitividad), son centrales de toda economía. Se puede demostrar que los elementos claves hoy día son la capacidad tecnológica y humana de generar, procesar y producir información, tecnología, capacidad de gestión y procesamiento: ésta es la base para la creación de productividad y competitividad. Al existir nuevas tecnologías de información y comunicación, el grupo de la información tiene un papel más decisivo. Se puede procesar y transmitir instantáneamente con gran flexibilidad.

Internet nace como programa de investigación militar, pero en realidad no tuvo aplicación militar; hubo financiación militar, que los científicos utilizaron para hacer sus estudios informáticos y su creación de redes tecnológicas. A ellos se añadió la cultura de los movimientos libertarios, contestatarios, que buscaban en ello un instrumento de liberación y de autonomía respecto al Estado y a las grandes empresas. Pero para el sociólogo Castells, el modo que más se desarrolló fue la cultura empresarial, que, veinticinco años más tarde, se encargó de dar el salto entre Internet y la sociedad.

Los productores de la tecnología de Internet fueron fundamentalmente sus usuarios: es decir, hubo una relación directa entre producción de la tecnología por parte de los innovadores pero, después, hubo una modificación constante de aplicaciones y nuevos desarrollos tecnológicos por parte de los usuarios, en un proceso de feed back, de retroacción constante, que está en la base del dinamismo y del desarrollo de Internet. Una de las aplicaciones que desarrollaron casi por azar, y que se convirtió en el principal uso de Internet a partir de 1970, cuando se inventó, es el correo electrónico, aplicación que hoy día constituye el uso mayoritario de Internet. En el intento de buscar otras usanzas, se enviaron varios mensajes entre usuarios y se dieron cuenta que lo que buscaban ya lo habían encontrado: habían desarrollado el correo electrónico.

Para observar la información destinada a la producción es necesario ver la relación entre Internet y la nueva economía. Lo esencial aquí es que la nueva economía no es la economía de las empresas que producen o diseñan Internet, sino las empresas que funcionan con y a través de Internet. Esa es la nueva economía, y eso es lo que está ocurriendo en el mundo. Es cierto que el desarrollo de los usos de Internet empieza primero en aquellas empresas de alta tecnología y empresas de creación de equipos de Internet y de programas de software que lo aplican a su propia organización, pero, a partir de ahí, se está difundiendo rápidamente a todo tipo de empresas, creando un nuevo modelo de organización empresarial.

Se habla mucho del comercio electrónico, pero sólo representa el 20% del total de las transacciones electrónicas comerciales en Internet. El 80% son transacciones de empresa a empresa para relaciones comerciales entre las empresas y se está acentuando en estos momentos. Es decir, que el volumen crece y, por tanto, al crecer el volumen global también crece el número de transacciones hacia los consumidores.

Si el volumen de gran crecimiento, en términos absolutos y relativos, es el de relación de empresa a empresa. ¿Qué está ocurriendo? Ocurre que casi todo el trabajo interior de empresa, como ser, relación con los proveedores y relación con los clientes, se está haciendo por la red.

Es el modelo que Manuel Castells[9] ha desarrollado con el nombre del Modelo Cisco Systems, tomando el nombre de la empresa productora del 85% de equipamientos de telecomunicaciones del sostén o fundamento de Internet en el mundo, de enrutadores y conmutadores. El 90% de las ventas de esta empresa y de sus transacciones se hacen mediante la relación a través de su red de los proveedores de la empresa y los clientes, sin que la empresa haga nada más que poner la ingeniería, poner la red, actualizarla cada hora, garantizar calidad y organizar la red de proveedores. Es la mayor empresa industrial del mundo, es la segunda empresa de mayor valor de mercado en el mundo, produce máquinas, ordenadores, pero sólo tiene una fábrica. Es una empresa casi enteramente virtual, aunque tiene oficinas con personas que hacen funcionar la máquina virtual.

Es decir, lo primero que está haciendo Internet en la economía es transformar el modelo de empresa. Lo que fue el fordismo, la gran empresa industrial basada en la producción estándar y en la cadena de montaje, es hoy día la capacidad de funcionar en red, de articular directamente el mercado, insumos y proveedores y organización interna de la empresa on-line en todas las tareas.

2. b – El teletrabajo.

En la década de 1990, la T.I.C. ha permitido desarrollar nuevas formas de organización del trabajo al hacer posible la flexibilización de los tipos de contrato, de la localización del trabajo y el horario de trabajo con lo que se ejercen nuevas formas de control dentro de la producción y un incremento de la productividad, independiente de las horas de trabajo y centrado ya, no como el taylorismo en la producción masiva de objetos estandarizados mediante la extrema división del trabajo en tareas especializadas, sino en la calidad y la innovación tecnológica por medio de reunificación de funciones en los niveles superiores. Este modelo de trabajo en la nueva economía basada en la información es el de una mano de obra nuclear, formada por profesionales que se basan en la información, que aunque mejor pagada y más estable, está sometida a la movilidad por la reducción del período de vida laboral en el que los profesionales son reclutados para formar parte del núcleo de la empresa, y por otra parte una mano de obra que trabaja a tiempo parcial, que puede ser contratada, despedida o externalizada según la demanda del mercado y los costes laborales y que no goza de seguridad laboral, prestaciones de jubilación o recompensas por buen desempeño.

Se ve que el mercado laboral atraviesa, en todo el planeta, grandes cambios, adaptaciones e incorporación de nuevos conocimientos que son cada vez más exigentes y las fuentes de trabajo, a su vez, más escasas. Frente a estos desafíos, el denominado teletrabajo o e-trabajo aparece como una respuesta concreta que se está gestando en diferentes lugares del mundo, entre los que se encuentra la Argentina, donde la iniciativa ya prendió en muchos entusiastas que reconocen tener el proyecto en estado de “elaboración”. Con la PC como herramienta principal, grupos de profesionales y trabajadores, utilizando recursos tecnológicos y el ámbito de su propio domicilio, incursionan en esta nueva forma laboral.

2. c- Internet y otras maneras de producir

Pero la disponibilidad de información destinada a la producción no es sólo para las empresas, sino que en los diferentes instrumentos que Internet provee (buscadores, sitios, páginas, portales), abunda información de todo tipo que, de acuerdo al usuario, puede ser aprovechada para producir, en el más amplio sentido de la palabra.

Uno de los lugares que permite encontrar información para producir, es el de las bibliotecas virtuales. Se las toma porque es una ventana fantástica abierta al mundo, que le brinda al usuario la posibilidad de acceder a bibliotecas de universidades, instituciones, organismos oficiales, privados, religiosos, de centros temáticos, etc., que hayan digitalizado textos literarios, científicos, técnicos y que están disponibles en Internet para hacerlos viables al usuario.

Ofrecen información sobre variados temas educativos: historia, geografía, biología, física, química, ecología, matemáticas, política, demografía, enfermedades, literatura; bases de datos con artículos sobre estadísticas, programas de salud, problemas médicos; noticias, textos satíricos y recursos literarios con numerosos enlaces[10] y biografías.  Además poseen: salas de aprendizaje, área informativa, zona interactiva, proyectos cooperativos de gestión de la información en las más diversas áreas; talleres, buscadores literarios, clubes de lectura, tertulias virtuales, jornadas virtuales, facsímiles, comunidades virtuales, foros, chat[11], etc.

Además, la mayoría  le aclara al usuario – lector las secciones que puede encontrar, le describe el Portal literario con extensa selección de obras para bajar al disco rígido de su computadora, en formato electrónico, clasificada alfabéticamente por autor, si son documentos, temas o artículos, y que su acceso es gratuito.

B.- La velocidad en la generación de conocimientos: la educación virtual

Desde hace un tiempo la educación, en todos los niveles, está sufriendo un proceso de transformación que cambiará radicalmente el modelo actual de instrucción, capacitación, aprendizaje, docencia. El avance en las tecnologías de la información y en las telecomunicaciones ha hecho que un viejo concepto, como es el de ‘educación y formación a distancia’, adquieran un significado distinto y una nueva vigencia. Aparecen diversas formas virtuales de generación y difusión de conocimientos como ser: campus virtual; universidad virtual; aula virtual; equipos virtuales de investigación, trabajo y discusión; foros de discusión virtual; salas virtuales de debates; congresos electrónicos; libros, folletos, revistas, artículos electrónicos, entre los más importantes.

Se analiza este tema desde la geografía porque se piensa que afecta a la distribución de la población deseosa de aprender, promueve la dispersión geográfica de alumnos, amplía el área de influencia de los centros tradicionales de estudio, posibilita la inserción de mayor número de alumnos, hechos que traen como consecuencia, menos flujos de desplazamientos, menos inmuebles en alquiler para estudiantes, otros usos de la infraestructura educativa, nuevos objetos urbanos (aulas satelitales, antenas parabólicas), solapamiento territorial en la oferta educativa de los distintos centros de estudios, mayores esfuerzos de las comunidades académicas para acercarse a las exigencias actuales, mayor competitividad entre las instituciones educativas, etc., que alteran flujos, movimientos de personas, bienes y servicios y, por ende, la organización del espacio geográfico.

El ciberespacio, la nueva forma de acceder y difundir el conocimiento

El medio preferido, desde tiempos remotos, para la transmisión del conocimiento fue el libro. Éste parte de un código de registro, la escritura, que hizo posible portar y generalizar el conocimiento. Es decir, independizó el transporte del saber al desprenderlo de los transmisores específicos. El conocimiento se vuelve una variable factible de ser manipulada, llevada y traída, y, sobre todo, de ser compartida más allá del lugar donde se origina. Es el primer proceso de desterritorialización del acceso al conocimiento.

El libro es el principal difusor del conocimiento humano. La expansión de la economía mundial con el auge capitalista, lleva consigo el aumento de la producción de conocimiento registrado en forma de libros y, permite que las fronteras de la ciencia se expandan y se relativicen. La explosión del conocimiento, tantas veces citada, es, primero, explosión de la comunicación del conocimiento por medios impresos.

La situación actual, en relación al conocimiento transmitido por medios impresos, es llamativa. El nivel de publicación de revistas y libros académicos sigue creciendo con una agresividad desmedida, y cada vez es más difícil intentar mantener personalmente cierta información de las publicaciones de trabajos directamente relacionados con la profesión o ciencia a la que nos dedicamos. La profusión de textos – guías, que sirven para ubicar qué, dónde y cuándo fue publicada las obras que nos interesan, es un indicador que muestra que toda la información está fuera del alcance inmediato de nuestra capacidad de conocerla.

El ciberespacio[12] trajo información en formatos digitales disponibles por computadora. A principios de la década de los años 90 se observa una nueva realidad: el conocimiento empieza a ser no sólo transmitido por el ciberespacio sino también a ser pensado para su transmisión en el ciberespacio.

Aquí se presentan dos realidades: el espacio de la difusión convencional del conocimiento, a través de medios impresos, y el ciberespacio, la nueva forma de acceder y difundir el conocimiento.

La Sociedad de la Información lleva consigo profundas transformaciones en todos los aspectos, económicos, laborales, políticos, lúdicos y, por supuesto, educativos. En este nuevo paradigma social, centrado en la generación de conocimiento y en el procesamiento de la información, sin lugar a dudas, se replantea el papel de la educación. En esta sociedad, el mero aprovechamiento de las nuevas herramientas ofrece diferentes posibilidades de acceder a la formación  predominando la educación a distancia.

C.- Las nuevas relaciones sociales: Internet y “la cultura de la Red”

La telemática[13] e Internet son mucho más que un fenómeno de veloz crecimiento. Ellas están suponiendo nuevas formas sociales que han alterado las costumbres comunicativas, expresivas, lúdicas, laborales, económicas, políticas y culturales, de aprender, de comunicarse, de divertirse, de producir y de consumir, de vender y comprar, de convencer, de dominar y de derribar, en un gran segmento de la población. Es decir que están cambiando las formas y los contenidos de funciones básicas del entramado social, e inducen un comportamiento cooperativo a partir del comportamiento libre de cada usuario.

A igual que en la calle, en Internet hay tiendas, negocios, bancos, bares, casinos, algunos interesan, otros no; mientras pasea de un lado a otro el cibernauta se encuentra con sorpresas, otras gentes con los que entabla relaciones.

De acuerdo con algunos análisis, el usuario de Internet se moviliza motivado por la compulsión de “ver”, mostrando una conducta voyeurista, mirona, en el sentido que necesita saber qué es lo que está publicado más que tener un interés real por lo que se le presenta; lo que Sarlo ha denominado “búsqueda de la novedad permanente”(1994:43).

Internet y el tiempo libre

Para seguir desarrollando el uso de Internet, pero ahora como espacio de interacciones personales para el tiempo libre, ocio o entretenimiento, se tiene: el correo electrónico, el chat, las listas de distribución, los mensajes móviles, los videojuegos, cibercasinos, parques de diversiones, etc. Todas estas formas cumplen un objetivo limitado de comunicación entre personas o entre grupos, dándole sentido básicamente a las comunidades virtuales. Pero, como todo, depende de su uso, porque son también un modo de comunicación general y no exclusiva de entretenimiento.

Al hablar del uso de Internet para el tiempo libre, ocio o entretenimiento, se hace referencia principalmente a los sitios de juegos, que ofrecen la más amplia variedad, algunos interesantes, otros superficiales, obscenos, groseros, etc., que dan la posibilidad de tele–presencia en espacios públicos prácticamente ilimitados, donde conocidos y desconocidos pueden darse cita de modo imprevisto, y la interacción ocurre con jugadores dispersos en cualquier parte del mundo. Estos juegos pueden ser de aventura, de rol, de simulación, de realidad virtual, etc. Entre los más interesantes se encuentran los juegos de simulación (conducir un helicóptero; vuelos de un avión, con sus comandos y pistas de aterrizaje; ser el alcalde de una ciudad imaginaria; participar de un episodio histórico del pasado o ser un empresario), las “aventuras” para encontrar un tesoro o descubrir el desenlace de una historia de suspenso, etc., que aparecen en los CD-Rom[14] interactivos y recientemente en los juegos grupales en Internet. Requieren aprender a controlar situaciones nuevas, así como ejercitar la inteligencia, el sentido de cooperación, la creatividad y la toma de decisiones. Además de diversión ofrecen una oportunidad para probar soluciones innovadoras totalmente válidas en el mundo real.

Permanentemente se lanzan nuevos productos al mercado. Algunos expertos creen que las grandes empresas de juegos electrónicos convertirán a la computadora hogareña en un instrumento de comunicación y de aprendizaje de muy bajo costo. La prueba es que muchos destacados innovadores en estos campos se han dedicado a crear instrumentos de “educación-entretenimiento”, como el SIM CITY 2000, el simulador de ciudades, que no es un programa educativo, pero tiene más posibilidades didácticas que muchos programas sobre el tema urbano que se hayan realizado con este objetivo[15]. Se sabe perfectamente que la función lúdica es esencial para todo aprendizaje, la posibilidad de explorar con placer un nuevo mundo, competir y colaborar, buscar y encontrar, es fundamental para el desarrollo humano. Cuando los adultos se maravillan por la facilidad que los niños demuestran frente a las máquinas olvidan que esos niños “juegan con las computadoras”, tienen el placer de experimentar sin temor hasta las últimas herramientas de un procesador de texto o de un graficador, a diferencia de los mayores, que se atienen muchas veces a lo que aprendieron de un profesor de computación o se restringen a la lectura del manual.

Otras formas de entretenimiento factible en Internet es el tipo de conversaciones/interacciones que se dan en un canal de chat. Este hecho es un ejemplo de tele–presencia que se quiere resaltar. En un chat el tele-otro está tele-presente de una manera vívida. Es un individuo socialmente activo, rodeado de tele-otros no necesariamente conocidos, proyectando gestos que serán decodificados de modo distinto por cuántos lo miren, mostrándose en toda su naturalidad o artificiosidad cotidiana en un espacio, en principio público y accesible. Las generalizaciones siempre son peligrosas y todas las que se hacen en este párrafo podrían ir acompañadas de numerosos matices. No todos los canales de conversación de un chat, o de una red de chats, son públicos, algunos son privados, otros están ‘territorializados’ a una empresa, a una misma ciudad, etc., y otros escapan a consideraciones absolutas de este tipo, situándose en una gradación de calificativos que varían según el contenido humano y social de cada canal y en cada momento.

Lo llamativo con respecto a este fenómeno es que existen muchas oposiciones al uso de Internet para el tiempo libre, ocio o entretenimiento por los excesos que se cometen. Algunos observadores críticos de este proceso como Giovanni Sartori, entre otros, advierte de la extrema maldad de Internet y define a sus usuarios como “analfabetos culturales que matarán su tiempo libre en Internet, en compañía de ‘almas gemelas’ deportivas, eróticas, o de pequeños hobbies. Para este tipo de usuario, Internet es sobre todo (…) un espléndido modo de perder el tiempo, invirtiéndolo en futilidades” (SARTORI. 1998: 57).

Para el gobierno Chino, Internet es un elemento desestabilizador de regímenes totalitarios. Ven como una ventana abierta e incontrolable que puede contaminar las almas de sus ciudadanos, que tan estrechamente vigilan. Las autoridades de China han cerrado más de 17.000 cibercafés[16] porque permitían el acceso a sitios web que el Gobierno consideraba subversivos o pornográficos. Además de las 17.488 órdenes de cierre, a otros 28.000 establecimientos se les conminó a instalar inmediatamente software para controlar la actividad de sus clientes en Internet. Entre las páginas web perseguidas por el Gobierno se encuentran desde las pornográficas hasta las de noticias servidas desde el extranjero[17].

En países extensos y pocos conectados como China los cibercafés son una de las pocas opciones para la población de acceder a la Red. Actualmente hay unos 30 millones de internautas entre una población de 1.300 millones, de los cuales al menos 5 millones se conectan desde los cibercafés.

Los cierres llegaron durante una ‘redada’ nacional entre los más de 94.000 cibercafés, que se inició en abril/2001. Los wang ba, como se les conoce en mandarín, se encuentran  prácticamente en todas las ciudades chinas e incluso en pueblos grandes, y suelen ser establecimientos de una sola habitación mal iluminada, con una docena de computadoras.

España no es la excepción; es uno de los países europeos que más parecen preocuparse por las consecuencias de los videojuegos violentos, sean ofrecidos en Internet u otro soporte para jugar en la computadora. Carlos Iglesias Redondo, Secretario General de ADESE (Asociación de Desarrolladores y Editores de Software de Entretenimiento) menciona: “En el resto de Europa no se vive este ataque constante a los videojuegos”. Sin entrar a considerar si la violencia en los videojuegos es más perjudicial que la del cine o la literatura, o si los videojuegos son juguetes u ocio para los adultos (la edad media del ‘jugón’ es de 23,5 años), resulta comprensible que exista cierta oposición a que los impresionables infantes puedan acceder libremente a un tipo de entretenimiento plagado de violencia gratuita.

También el Congreso de Honduras ha votado por unanimidad a favor de una legislación que prohiba la venta y distribución de videojuegos violentos en ese país[18]. La razón por la que justifican en Honduras el veto a este tipo de videojuegos es el notable incremento en los crímenes registrados en este país, sobre todo los provocados por jóvenes bandas de delincuentes. Claro que teniendo en cuenta que el 53% de la población hondureña vive en la más absoluta pobreza, resulta dudoso que sean los videojuegos el germen de los delitos que se producen.

Por otro lado, en diciembre/2002, el gobierno griego pretendió prohibir los videojuegos en cualquiera de sus formas provocando un gran revuelo a escala mundial[19]. Pocos días después se declaró esta ley como inconstitucional y se ordenó que fuera escrita de nuevo para conseguir lo que se supone que pretendía, que era prohibir los casinos y las apuestas online, y no cualquier otro tipo de inocente ocio electrónico.

Y a finales de octubre/2002, 33 miembros de instituciones entre las que están el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT)[20], la Universidad de California y la Universidad de Londres, llegaron a la conclusión de que los videojuegos violentos no causan ningún mal. “En la mayoría de los estudios y experimentos con videojuegos violentos no se ha encontrado ningún efecto negativo”, aseguraron los académicos. Es más, son importantes “para superar la ansiedad y la ira, y para proporcionar salidas a una posible agresión”.

Y, ante la ruptura de fronteras que supone Internet, no tiene sentido intentar controlar los contenidos. Si los desarrolladores y distribuidores de videojuegos que operan en España, Honduras, Grecia, o cualquier otro país, son en su mayor parte empresas internacionales, sus productos se pueden adquirir en tiendas y subastas online. Eso sin contar que cada vez más la adquisición de juegos pasa por las descargas directas de la Red y, los que acceden a los videojuegos de la Red son adultos, capaces de elegir lo que quieren ver y, al menos en teoría, ética e intelectualmente bien formados.

Tampoco estaría de más mirar al pasado y aprender de lo acaecido con la industria del cine, o yendo un poco más lejos, con la literatura, en las que ya se demostró en su momento que la censura de contenidos no funcionó.

Dado que el objeto de nuestro estudio es la reorganización del espacio geográfico como resultado del uso de la tecnología de la información, se trata de analizar a Internet como generadora de una cultura red y de las huellas que produce en el espacio. Lo que interesa es el uso social de la tecnología, aquello socialmente significativo, y no la tecnología misma.

El primer paso para el análisis es un mundo dividido entre los que tienen y los que no tienen Internet. ¿Qué se sabe de esto? Por un lado es indudable que hay una gran diferencia de conectividad, y se observa que aquellas personas que no tienen acceso a Internet tienen una debilidad cada vez mayor en el mercado de trabajo. Se avizora también que los territorios no conectados a Internet pierden competitividad económica internacional y, por consiguiente, son bolsones crecientes de pobreza, incapaces de sumarse al nuevo modelo de desarrollo. Por otro lado, lo que también se descubre es que a las empresas productoras de infraestructura e información les interesa expandir el mercado, conseguir cada día nuevos usuarios, y este hecho trae como consecuencia un desarrollo considerable de la conectividad. Como se ha mostrado, las tasas de crecimiento de personas en la gran red son altísimas, y lo que hoy día se llama la divisoria digital, que es primordialmente la falta de conectividad, está dejando de ser un problema. Por tanto, la conectividad como elemento de divisoria social está disminuyendo.

Pero lo evidente, sobre todo en estudiantes y niños que están conectados, es un segundo elemento de división social mucho más importante que la conectividad técnica, y es la capacidad educativa y cultural de utilizar Internet.

Una vez que toda la información está en la red, que el conocimiento está en la red, se necesita saber que se quiere hacer, dónde está la información, cómo buscarla, cómo procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico, provechoso. Esa capacidad de aprender a aprender, de saber qué hacer con lo que se aprende, es socialmente desigual y está ligada al origen social, familiar, al nivel cultural, al de educación. Es ahí donde está, empíricamente hablando, la divisoria digital en estos momentos. Se estima que cerca del 70% de la información mundial se encuentra en las redes convirtiéndose en un impresionante insumo digital de información. En un tiempo se definió el término desarrollo en función del índice de población alfabetizada, luego este concepto se complejizó y comenzó a hablarse de analfabetismo funcional para referirse a aquellos que aunque saben leer y escribir no comprenden lo que leen. Hoy, gracias al nuevo papel de las redes, se perciben como neo-analfabetas a las personas que no saben darle un uso inteligente a Internet.

Ya no basta con saber leer y escribir, para no aislarse, hoy hay que saber caminar por nuevos entornos digitales, porque, como se dijo, el acceso a las redes es una variable para medir el desarrollo de los países. Las redes están creando un nuevo entorno social y desde el punto de vista humano nos están transformando. Bajo este concepto, las tecnologías de la información poseen una especial trascendencia en el éxito o fracaso de las sociedades del siglo XXI.

Ha surgido entonces un espacio de la información y el conocimiento notablemente concentrado; concentrado tanto geográficamente en áreas cada vez más pequeñas, y en sectores de estratificación social también cada día más reducido.

Se piensa que esta nueva revolución tendrá un impacto mayor al que tuvo la Revolución Industrial. ¿Pero, quiénes están preparados para incorporarse a esta nueva era? Los protagonistas absolutos de Internet son los que están conectados, y hoy, si se tiene un teléfono, además del equipo de computación, la mayoría puede estarlo. Lo que se transfiere por la red de información que interesa a unos y a otros es justamente ese medio que se produce y dónde se puede hacer lo que más les gusta. Internet es abierta, y cualquier información de cualquier tipo puede circular en ella.

III)  Conclusión: Internet, un mundo de recursos y servicios. Construcción de nuevos espacios.

Es evidente que el mundo de la información y las comunicaciones está cambiando. Y lo está haciendo en términos de accesibilidad, velocidad y amplitud, amén de la consiguiente evolución tecnológica. Internet afecta los modos de relación de millones de usuarios del mundo. Se asiste a un cambio histórico que tendrá profundas repercusiones en la formación de las nuevas generaciones de seres humanos, en sus habilidades intelectuales, capacidad de asociación de ideas, absorción de la información de los textos, facultades para sistematizar los datos: en definitiva está mutando la forma de leer y de aprender. El lector (usuario) está incorporando progresivamente nuevas conductas y facultades en su rol de receptor.

Con la creación de la imprenta, el hombre tuvo acceso a la lectura y a la educación, una educación que se fue ampliando en volúmenes mayoritarios de población y diversidad y hondura de conocimientos, el saber humano generó nuevos espacios sociales y físicos, y profundizó la territorialización de estos últimos. Las novedosas formas de conocimientos que generó la imprenta a lo largo de los siglos significó el surgimiento de inéditas formas sociales, y la construcción de nuevos espacios materiales (tecnología, producción, transporte, centros urbanos) y espirituales (medios de comunicación, de información, de accesibilidad social).

Por otro lado, como se dijo, los conectados a Internet inicialmente fueron personas ligadas a una actividad universitaria o de investigación del gobierno norteamericano, a  medida que se extendió el ámbito de intercambio y de relación entre los usuarios se mejoraron los sistemas de comunicación, pasando del primitivo correo electrónico a las listas de discusión y las noticias, creando medios de navegación y contenidos interconectados para moverse en la Red. Se crearon así espacios de intercambio, de vida social, de discusión, de juego, de trabajo y se fue abriendo un espacio paralelo que se entrecruza con el espacio de la realidad física; y en esos espacios virtuales se empezaron a realizar operaciones de la vida cotidiana; se intercambia información, pero también mercancía y dinero, se compra y se vende; se accede a bibliotecas, museos y galerías de arte; se aprende, se oye música, se ve cine; se coordina con una persona que ni siquiera se sabe en que punto del planeta está, en mantener contacto por la red, se dialoga en videoconferencia, se mantiene información personal de acceso público en Home Page[21] particular, se asiste a un concierto del grupo preferido; se dirigen complicadas operaciones quirúrgicas; se analizan planos de arquitectura, de obras hídricas de grandes dimensiones, de ingeniería en infraestructuras; se controlan y dirigen procesos de diseños, y de construcción de bienes; se analizan, dirigen y controlan proyectos de investigación. En una palabra, aparece un nuevo espacio no físico sobre el que se desplaza un tiempo de actividad cotidiana, que paulatinamente puede crecer, y en el que las acciones repercuten en el mundo virtual y generan reflejos en el espacio físico y social, a las que modifican a través de los principios ya señalados: incremento geométrico de velocidad, de accesibilidad y de amplitud.

Si la globalización es una colección de cambios y realidades en la economía y en otras áreas, ninguna transformación sería posible sin el concurso de los modernos medios de comunicación. La sociedad de la información, también podría ser entendida como un nuevo entorno humano, en donde los conocimientos, su creación y propagación, son los elementos definitorios de las relaciones entre las personas y entre las naciones. Se crean conceptos nuevos para nombrar lo que nace, pero hay otras viejas nociones que son afectadas por la aparición y desarrollo de las tecnologías digitales de comunicación, y que se destacan por su centralidad, tales como: espacio y tiempo. Una significativa cantidad de trabajos, dedicados a investigar el impacto de las tecnologías digitales, sobre la conceptualización y la percepción del espacio y del tiempo, muestran el potencial acento que se le otorga al ‘ciberespacio’, esa superautopista de información.

Las coordenadas geográficas del mundo real, no son las del ciberespacio. Menos aún las coordenadas temporales. En marzo de 1999, en Suiza, la fábrica de relojes Swatch, sugirió la hora Internet, una nueva manera de medir el tiempo, que prescinde de los husos horarios tradicionales. Es por eso que lo que sucede en la red de redes, asume dimensiones espaciales y temporales distintas a la “realidad” e impactan en la sociedad, transformándola. Se sabe que los elementos tradicionales no sucumben ante la aceleración de los tiempos ya robotizados, sino que quedan en nichos, en enclaves, que perduran en prácticas culturales y sociales, intercalados y entrecruzados tanto para la sociedad en sus tendencias macro como para las personas, en sus comportamientos micro sociales.

Entre las consecuencias sobre el tema “reorganización del espacio”: corresponde destacar dos aspectos; uno hace a lo conceptual, el otro a lo operativo.

En lo conceptual: hace a la relación entre territorio y espacio dentro de las modificaciones que produjeron, por un lado el desarrollo de los medios de información que se están analizando, y, por el otro, el proceso de mundialización de la economía, o globalización.

El concepto de territorio nació y continúa alimentándose, en la esfera jurídica – política. La definición lo instituye como el área donde un poder establecido, y reconocido, “desenvuelve sus actividades específicas” (López M.J. 1969: p. 337). El máximo concepto de territorio refiere al Estado; y él refiere al área donde éste ejerce su soberanía. Característica básica es la noción de límite; el límite conlleva la idea de lo estable, de lo fijo. El “territorio posee el carácter de factor constante”

Por espacio, en cambio, se entiende en nuestros días, un área (física o virtual) carente de límite, donde los hechos (y en particular los flujos) circulan con libertad creciente: el espacio financiero, el espacio de las comunicaciones satelitales, el de la televisión, el de Internet, el de cada una de las universidades virtuales y sus ofertas de cursos y postgrados a distancia, el de los casinos virtuales, el del comercio internacional en una economía mundial abierta, etc.

En el mundo en que vivimos se está dando el pasaje de la organización social basada en el territorio a la organización social basada en el espacio.

En lo operativo se explicó que aunque Internet es la red de redes global, en muchos aspectos se parece a una ciudad con servicios similares, que usa  términos análogos de la ciudad real como navegar, dirección, sitio, ficheros, salones, virus, antivirus y un largo etcétera de vocablos semejantes. Internet es un medio específica e intensamente urbano. Las redes de información, en su extensión, desorden y disparidad, se asemejan a las autopistas y avenidas de cualquiera de las megalópolis contemporáneas. Como en ellas, en Internet hay zonas de luces y otras, de sombras. Existen rutas directas y atajos bruscos; espacios de reflexión y muchos más de diversión. Igual que en las arterias de las grandes ciudades, en la red de redes se puede hallar, o sufrir, encuentros sorpresivos y otros, pronosticables; se corre el riesgo de padecer despojos y la posibilidad de hallar deleites y retribuciones. La desigualdad social, que en las ciudades es particularmente contrastante, forma parte de las realidades que se traslucen a la red de redes. No existe una tendencia única en las sociedades sino grandes contradicciones, también las que produce la globalización cultural de las tecnologías de comunicación y de información.

El poder de la digitalización es un fenómeno explosivo y aún no se conocen todos sus alcances. Al parecer recién nos encontramos en el principio. Sin embargo es necesario un análisis de cómo cambiará el concepto de realidad social y con él los de tiempo y espacio. El mundo en el que vivimos es dinámico, lo que es válido hoy, quizás mañana no tenga el mismo valor, donde la única constante es el cambio mismo; por lo tanto las organizaciones modernas requieren actualizar los recursos materiales, y lo más importante, la capacidad humana, a fin de dar respuesta puntual, rentable y efectiva a los nuevos desafíos.

Se retoma la idea eje de esta investigación: “cada cambio tecnológico reorganiza la sociedad en sus funciones, formas y estructura”. En general, la tecnología de la información y la comunicación acelera el rendimiento, mejora la productividad, reduce el tiempo de desarrollo, incrementa las aplicaciones de servicios. El hecho es que, concretamente, ya se perciben manifestaciones de cambios sociales provocados por las tecnologías de la información y la comunicación que inducen a un reacondicionamiento espacial de los usuarios que apunta a la descentralización y a la dispersión.

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Notas

[1] Castells, M. Internet y la sociedad red. http://www.uoc.edu/web/esp/articles/castells/castellsmain8.html

[2] TCP/IP (Transmission Control Protocol/Internet Pro.  Protocolo de Control de Transmisión/Protocolo de Internet. TCP/IP es el protocolo que da vida a Internet. En realidad, se trata de dos protocolos: IP (Internet Protocol) se ocupa de la transmisión cruda y unidireccional de paquetes de datos (llamados datagramas) entre dos máquinas con direcciones adecuadas al protocolo (llamadas direcciones IP); TCP (Transmission Control Protocol) se ocupa de armar estos paquetes de datos y hacer que lleguen a la computadora de destino libres de errores, con el fin de que puedan combinarse para formar una porción de información que tenga sentido para alguna aplicación de Internet (un browser, por ejemplo). En otras palabras, cuando una máquina en Internet necesita enviarle información a otra, un programa TCP en la máquina de origen recibe la información a enviar, la divide en paquetes y los envía rumbo a la máquina de destino, siguiendo el protocolo IP. Otro programa en la máquina de destino recibe los paquetes y verifica que estén libres de errores y que no falte ninguno. El ciclo se repite hasta que todos los datos hayan arribado correctamente.

[3] Web: tela de araña, tejido. WWW (World Wide Web): Conjunto de recursos (documentos) en Internet que se transmiten mediante el protocolo HTTP. Estos documentos son las páginas web que se ven en el navegador.

[4] Host: Nombre de sistema central. Todo ordenador que está conectado directamente a Internet tiene una identificación numérica, denominada dirección IP, y un nombre, llamado host. La mayoría de la gente que utiliza el Internet no necesita saber el host de un ordenador para conectarse a él. Todo lo que se necesita conocer es los URLs y las direcciones de correo electrónicos. URL: Siglas de Uniform Resource Locator. Es la dirección de un sitio o de una fuente, normalmente un directorio o un fichero, en el World Wide Web y la convención que utilizan los navegadores para encontrar ficheros y otros servicios distantes.

[5] Fuente: Internet Software Consortium http://www.isc.org

[6] Fuente: http://www.cyveillance.com/newsroom/pressr/000710.asp

[7] www.extra-net.net

[8] Un caso típico es tratar de explicarle por primera vez a una persona de avanzada edad que haya tenido un mínimo o nulo contacto con una computadora, el funcionamiento del E-Mail (correo electrónico).

[9] Manuel Castells: Internet y la sociedad red. Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento. http://www.uoc.edu/web/esp/articles/castells/castellsmain8.html

[10] Enlace: imagen o texto destacado, mediante subrayado o color, que lleva a otro sector del documento o a otra página web.

[11] Chat (charla mediada por un ordenador): Comunicación en tiempo real (en vivo) entre dos o más usuarios a través de un canal de red, con mensajes tipeados. Diálogo que se establece por medio de un programa especial y la conexión a un servicio de teleconferencia de Internet (como Internet Relay Chat o IRC, MIRC).

[12] Ciberespacio: Espacio virtual en el cual tiene lugar toda la actividad que se realiza a través de redes: búsqueda de información, transacciones comerciales, estudio, juegos, etc.

[13] Telemática: conjunto de técnicas utilizadas para conectar redes de comunicación y materiales informáticos.

[14] CD-ROM:(Compact Disc Read Only Memory o memoria sólo de lectura en un disco compacto). Formato de disco compacto utilizado para almacenar textos, gráficos, videos o sonidos grabados mediante un rayo láser. A diferencia de los disquetes y los discos rígidos, los CD-ROMs sólo pueden leerse. Tienen el mismo aspecto que los CDs de audio, pero usan distintas pistas para los datos (una unidad lectora de CD-ROMs es capaz de reproducirlos). Almacenan más de 600 MB de datos (equivalentes a, aproximadamente, 250.000 páginas de texto o 20.000 imágenes) y son imprescindibles para editar obras de gran volumen.

[15] Argumento del juego: Se trata de un juego en que el jugador se convierte en alcalde o intendente de una ciudad imaginaria. El intendente tiene competencias para urbanizar de la manera que lo desee, calificando los terrenos como industriales, comerciales o residenciales. Pero el jugador debe proveer de electricidad, agua, servicios de policía y bomberos, de asfalto de calles, transporte público, etc. Y todo esto le cuesta dinero a la ciudad. ¿Cómo pagar la factura de los servicios, el mantenimiento de las calles y las instalaciones? Para hacerlo debe fijar y recaudar impuestos y realizar un presupuesto. Aquí viene el problema: si los impuestos son caros, los servicios insuficientes y el mantenimiento de la infraestructura ineficaz, la ciudad no atrae nuevos habitantes y muchos de los que están emigran a otras ciudades. El jugador intendente debe ser prudente, gastar con inteligencia para optimizar los recursos públicos, hacer buenos presupuestos sin excederse y, sobre todo, no hacer inversiones en urbanización u obras de infraestructura (puertos, parques, estadios, aeropuertos, etc.) que no puedan soportar las arcas municipales, descuidando el mantenimiento de lo cotidiano. El juego es toda una lección de ciencias sociales, instructiva, práctica y divertida.

[16] Cibercafé: Es un “bar” que ofrece a sus clientes acceso a Internet mediante computadoras instaladas en el establecimiento mientras éstos consumen un refrigerio. Por lo general, se cobra por hora.

[17] www.x-extrainternet.com/www6.asp

[18] http://zdnet.com.com/2110-1106-976675.html

[19] http://www.baquia.com/com//20020911/not00008.html

[20] http://www.baquia.com/com//20020926/not00009.html

[21] Home page: Página principal de un sitio de la World Wide Web escrita en HTML o algún otro lenguaje de programación web. Generalmente, los sitios pertenecientes a las grandes compañías u organizaciones oficiales presentan su home page con todos los enlaces hipertextuales hacia los servicios que ofrecen.

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