

PRÓLOGO
El presente volumen pone a consideración del lector el resultado del estudio de una temática específica, original e importante: “La construcción del espacio geográfico de la ciudad de Santa Fe”. Tarea ambiciosa. Tarea compleja. Pero de la cual la autora, Blanca Gioria, sale airosa, ofreciendo a los docentes, no sólo de Geografía (que es su área disciplinar), sino a todo el espectro de Ciencias Sociales, un panorama en que importa mostrar como trabajar en el largo plazo las interconexiones de hechos ligados a la relación sociedad-espacio físico, en un lugar situado, en una realidad concreta. En la realidad de nuestra propia ciudad.
Como hilo inicial y conductor parte de la noción de la sociedad como sistema. Por ello es que, metodológicamente, se centra en la aplicación de una visión sistémica, donde no cuentan los hechos por los hechos sino las interrelaciones en que los mismos se hallan inmersos, dentro de la trama de las dimensiones de la sociedad, tomando como soporte el espacio físico. Espacio receptor y, a la vez, agente, en una lógica relación dialéctica. Y así razona sobre la sociedad urbana santafesina como realidad en permanente estructuración y reestructuración en el tiempo, donde los agentes son la posición geográfica, la actividad productiva, los medios de transporte, los movimientos poblacionales, las normas instrumentadas por el Estado, el ciudadano como actor. Por ello su análisis se organiza aplicando la secuencia ocupación del territorio, ordenamiento, explotación, comunicación.
Esta forma de mirar obliga, necesariamente, a trabajar con la categoría Tiempo. Y ello implica periodizar, mirada metodológica poco usada por los geógrafos, por no decir ignorada. Pero detrás de este planteo aparece, avalando fiadora, la figura señera del, seguramente, más lúcido pensador de la disciplina en América Latina: Milton Santos.
Obviamente, en la medida que el estudio abarca desde aquel inicio humano conquistador de 1573 sobre la barranca del San Javier, hasta llegar al conflictivo presente, la vastedad del panorama puede resultar abrumadora, y trastocar todo intento de claridad. Pero sabemos que una forma alternativa de mirar los procesos es, o desde la amplitud o desde la profundidad. Y que, cuantos más detalles se profundizan menos panorama se abarca; y que, inversamente, cuanto más se amplía la mirada menos se profundiza pero más visión global se alcanza. Frente a ello la autora opta por la amplitud, por el panorama de largo plazo, con la finalidad de ofrecer una visión pedagógicamente útil a nivel áulico que, en última instancia, es la finalidad primordial de su búsqueda. Por ello bucea en la historia santafesina a partir de cuatro etapas, indagando en que momento se manifiestan cambios fundantes en la organización del espacio. Así establece los siguientes períodos: i) 1573-1856: economía colonial con unidad de accionar hasta 1810, y fragmentación territorial a partir de ese momento; ii) 1853-1930: modelo agroexportador como factor de expansión rural – urbana, desarrollo de servicios y acelerado crecimiento, poblacional; iii) 1930-90: modelo de sustitución de importación, con industrialización y migraciones internas; iv) 1990 en adelante: modelo neoliberal, con quiebra industrial, exclusión social, y surgimiento de un plano urbano con desequilibro interno.
Fundamentado operativamente el trabajo en el uso de imágenes que muestran la evolución de la estructura urbana, aparece entonces el primer ordenamiento territorial en la traza del plano que levantara el Alcalde Fernández Montiel al efectuar la distribución de las tierras de labranza, en 26 de febrero de 1653 en la ciudad trasladada -desde su inicial e inadecuado emplazamiento en Cayastá-, estableciendo la división en pagos en torno a la zona urbana: Pago de Arriba, sobre la laguna Setúbal; Pago de Abajo, sobre el río Salado.
Surge en el tiempo, a partir de aquí, la rica posición geográfica del nuevo sitio, que va a posibilitar una creciente actividad comercial – haciendo de encrucijada y mercado redistribuidor- entre los valiosos productos de del Paraguay que bajan por el Paraná (yerba, algodón, maderas preciosas) y las permanentes demandas de la rica sociedad minera del Alto Perú, abundante en plata pero yerma en producción agrícola y montes.
A partir de ello la autora muestra, en el paso del tiempo, con finalidad didáctica y de conocimiento general, los hechos que van generando cambios en el espacio urbano. Y así va a surgir a consideración el primer problema estructural del sitio, prolongado hasta nuestros días: la vulnerabilidad hídrica de la ciudad, más la dificultad del abastecimiento de agua potable.
Otro factor importante que se analiza es el del transporte, en particular el ferroviario, que concentra población en ciertas áreas y genera el surgimiento de barrios que aún hoy conservan las características de estratificación y tendencias de vida propias de clase media inmigratoria. Igualmente se aprecia en la planimetría la consolidación de las rutas de salida de la ciudad hacia el norte: a Guadalupe, a Ascochingas, el camino Nogueras y, recostado al oeste, el antiguo camino Real que conducía hacia estancias y fortines, y sobre el cual se va a ubicar el Matadero, origen de otro tipo de barrio, más humilde, ligado a un distinto rol ocupacional.
Mediando el siglo XX la autora cita los factores que van a moldear la ciudad en función de nuevas fuerzas. Las migraciones internas y la ocupación de áreas bajas, con urbanización en terrenos inapropiados, sujetos a inundaciones, que, unido a la desocupación de estos años, van a originar un crecimiento acelerado de las áreas marginales.
Manejando indicadores socioeconómicos Gioria analiza detalladamente el desarrollo de una sociedad dual, con concentración de riqueza en el área céntrica, edificios en altura, y densificación de servicios, unido a un lento incremento de población; inversamente, un acelerado crecimiento poblacional junto a descendentes índices de Nivel de Vida, y deficitaria inserción en el sistema educativo, en el oeste.
Trabajoso, importante, y útil aporte pedagógico e informativo el que realiza la autora, oriunda de Paraná, Entre Ríos, pero afincada en Santa Fe y en su docencia media, superior y universitaria, desde hace un cuarto de siglo. Valiosa la recopilación cartográfico, en una sumatoria de material e información difícil de acceder, de otra manera, para la mayoría de la ciudadanía.
Trabajo disciplinado, austero, con manejo de un considerable volumen de material. Trabajo para agradecer por todos aquéllos que se interesan en abrevar conocimientos de la evolución urbana de la ciudad; para todos aquéllos a quienes nos importa el pasado fundante, como santafesinos y como ciudadanos del lugar.
Trabajo para imitar.
Felipe Justo Cervera

#1 by agustina on 05/10/2009 - 08:34
BUEN DIA
DONDE PODRIA CONSEGUIR EL LIBRO?
MUCHAS GRACIAS
#2 by Verónica on 05/10/2009 - 09:19
Felicitaciones por el libro, me parece muy interesante. Me gustaría saber dónde se puede adquirir un ejemplar. Les agradecería si pudieran responder este comentario ya que no encontré datos al respecto. Saludos.
#3 by bgioria on 10/10/2009 - 11:11
Verónica, muchas gracias. Por ahora el libro se vende en Velez Sarsfield 3237.
Seguimos en contacto.
#4 by bgioria on 10/10/2009 - 11:12
Por estos días y, hasta tanto acuerde con la librería, el libro se vende en Velez Sársfield 3237. Gracias.
#5 by Darío Toledo on 10/11/2010 - 21:43
Felicitaciones por su nuevo logro profesional ! le deseo el mayor de los éxitos! Vaya mi humilde reconocimiento a su tarea de investigación.